Tipos de concurso de acreedores y cuándo puedes hacerlo

Si usted se está planteando hacer en su empresa un concurso de acreedores lo primero que debe hacer es conocer los tipos de concursos de acreedores que contempla ley. De este modo usted podrá saber qué fórmula le puede interesar más así como cuándo es el mejor momento para hacerlo. Para ello le acercamos todos los detalles de tal modo que no tenga dudas al respecto.

Concurso de acreedores: qué es y qué tipos hay

Un concurso de acreedores es un procedimiento de tipo legal que se da cuando una persona, física o jurídica, está en situación de insolvencia y, por tanto, no puede hacer frente a sus deudas. Similares a los tipos de concurso de acreedores son otros supuestos, como el de la quiebra y el de la suspensión de pagos.

Concurso voluntario de acreedores

En cuanto a los tipos de concurso de acreedores,  existen fundamentalmente dos. Por un lado, el tipo voluntario. Aquí es la persona física, en representación de la empresa, quien lo solicita. Dicha persona tiene la obligación de solicitarlo si sabe que la firma se encuentra en una situación en la que es posible que entre en quiebra.

En el caso de tener dicha información y no solicitar la apertura de concurso de acreedores,  podrá recibir una multa o ser procesada ante un juez si se considera que la quiebra ha sido provocada con fines que no son lícitos.

Concurso forzoso de acreedores

El segundo de los tipos de concurso de acreedores que hay es el forzoso. Este se da cuando los acreedores de la empresa o sus socios son los que solicitan el concurso de acreedores. Cuando esto ocurre es el juez el que se encarga de tramitar todo el proceso y de decidir si, finalmente, tramita y ejecuta el concurso que se ha solicitado.

Tanto si se está ante un concurso de acreedores voluntario como forzoso, la figura de un abogado especialista en empresas y concursos de acreedores es vital para ejecutar correctamente, y de acuerdo a la ley, cada uno de los pasos que son necesarios.

Con un abogado especialista en derecho concursal podrá tener cubiertos temas tan delicados como la negociación del propio concurso de acreedores o del convenio, los ERE, ERTE y demás.

¿Qué se puede considerar insolvencia, es esta uno de los tipos de concurso de acreedores?

Quizá, aún conociendo estos detalles, quiera saber qué puede considerarse qué es insolvencia. Conforme a la legislación, una situación de insolvencia se da cuando una empresa no puede hacer frente a los pagos que debe realizar. A esto se le conoce como el pasivo exigible y atañe a todos sus acreedores. Aquí entrarían desde los trabajadores, a la hacienda pública, bancos, proveedores, etc.

Como ve, la insolvencia no entra dentro de los tipos de concurso de acreedores que hemos mencionado antes. 

Aunque una empresa tenga mucho patrimonio, puede entrar en situación de insolvencia. Se considera que contar con mucho activo no garantiza la solvencia. 

Plazos que se dan en un concurso de acreedores y sus fases

En un concurso de acreedores puede encontrar diferentes plazos. Es fundamental conocer la normativa concursal que da un plazo de dos meses para solicitarlo. Dicho plazo entra en vigor desde que se tiene conocimiento de la situación  de insolvencia de la empresa.

Siempre se ofrece la posibilidad de negociar por la vía extrajudicial para evitar acudir a los tribunales. Justo durante este plazo se podrá paralizar la solicitud de concurso de acreedores y se obtiene un plazo adicional de tres meses desde que se realiza la comunicación.

Cuando ya han transcurrido también estos 90 días, se cuenta con un mes para solicitar el concurso. Esto es así en el caso de que no se haya logrado salvar la situación de insolvencia que llevó a iniciar el procedimiento.

Cuando la empresa ya está en concurso de acreedores hay tres fases. La primera de ellas es la fase común, en la que se establece una masa activa y pasiva de los acreedores. También la cantidad de los créditos que se deben, iniciando así el auto del concurso de acreedores. Es la fase inicial después de comprobar que no se ha podido salvar la situación de quiebra de la empresa.

La segunda fase es conocida como fase de convenio. Aquí lo que se busca es poner una solución a la situación de insolvencia que ha llevado a iniciar el procedimiento de disolución de la empresa por medio de un convenio concursal.

Se busca un acuerdo entre el acreedor y su deudor. En el caso de que dicho acuerdo no llegue entonces se pasa a la última fase: la de liquidación. Esta última fase solo se iniciará si no se llegara a un acuerdo con los acreedores.

Cuáles son los efectos de un concurso sobre los deudores

Si usted decide dar este paso debe conocer los efectos legislativos que tiene. Por un lado tendrá que comunicar sus créditos y se paralizará el devengo de los intereses. No se podrán solicitar nuevas demandas y quedarán en pausa los procesos ejecutivos en los que los bienes puedan acabar en subasta.

Hay que tener en cuenta que no todos los acreedores son iguales. Los hay con privilegio especial, como son los bancos. Con privilegio general, como son los organismos de la Administración Pública: Hacienda y Seguridad Social y los acreedores ordinarios; los proveedores.

También hay una cuarta categoría que son los acreedores subordinados en los que se engloban los intereses de préstamos, multas, etc.

Como ve, son muchos los detalles a tener en cuenta que abarca el derecho concursal y por ello lo mejor es acudir a abogados especialistas para que puedan ayudarle con todos los trámites, así como asesorarle adecuadamente.

En Le Morne Brabant somos abogados especialistas en derecho concursal y podemos ayudarle con todo el proceso de liquidación de la empresa. Y también asesorarle sobre los tipos de concurso de acreedores.

Puede contactarnos de lunes a viernes. Ponemos a su disposición una primera consulta gratuita en la que podrá resolver todas sus dudas. Para ello puede llamarnos al número gratuito: 900 373 604 y le atenderemos.

También puede escribirnos a través de nuestro formulario web y le atenderemos lo antes posible. Ponemos a su disposición nuestro conocimiento para que el proceso concursal sea un trámite que se realiza siempre conforme a la ley, ofreciéndole tranquilidad.