¿Cómo reclamar intereses abusivos de un crédito o tarjeta revolving?

La capacidad de reclamar intereses abusivos en las tarjetas de crédito o revolving existe. Ahora bien, para ello hay que seguir un determinado protocolo para tener opciones de éxito. El despacho Le Morne Brabant puede realizar reclamaciones bancarias con garantías.

Pasos a seguir para reclamar intereses abusivos de un crédito o tarjeta revolving

El protocolo de reclamación de intereses abusivos tiene que ser exhaustivo y ordenado. Eso sí, conviene señalar que en España está vigente una Ley de la Usura de 1908, que en lo fundamental sigue vigente. Por lo tanto, hay una serie de intereses que están prohibidos y que convertirían el contrato en nulo de pleno derecho.

Aunque la legislación ha sido modificada, el espíritu sigue siendo el mismo. No se aceptan intereses por encima de lo que sea habitual en el mercado. Por otra parte, también se prohíben operaciones en las que haya mediado coacción o una presión derivada de la situación angustiosa del solicitante. La expresión «leonina» toma aquí un significado claro.

El problema de las tarjetas revolving está, en gran parte, en el desconocimiento de su funcionamiento. Esto es importante porque lo que se entiende como una tarjeta de crédito es, en realidad, un préstamo personal. Y lo peor es que, derivado de este confusionismo, muchos no saben lo que firman, literalmente.

Los pasos que hay que seguir para tener opciones de recuperar el dinero son los siguientes:

1. Revisar el contrato

Lo primero que hay que hacer es disponer de una copia del contrato. Este es el documento con validez jurídica y en él se han tenido que incluir todas las cláusulas del mismo. En caso de que no se disponga del documento, la entidad financiera está obligada a facilitar una copia.

La consulta del contrato es un paso necesario para comprobar, primero, si se ha entendido todo lo que se firmó. Esta cuestión no es baladí, porque judicialmente sería reclamable que una persona esté pagando intereses excesivos por una operación que no entendió. Hay unos test de idoneidad y unas obligaciones que se tienen que cumplir.

Lo más común, para la mayoría de las personas, es que contraten productos que no acaban de entender. Las tarjetas revolving pueden ser atractivas por la fórmula de devolución, pero sucede que los intereses pueden ser tan altos que no se llegue a amortizar el coste del préstamo.

2. Comprobar que no haya cláusulas abusivas

Esta es la fase más complicada para el no iniciado. La idea es que se compruebe si se ha incluido alguna cláusula considerada abusiva. Es importante decir que, aunque se haya firmado el contrato, hay intereses que son manifiestamente ilegales.

La Ley Azcárate de 1908 establece claramente que un préstamo es usurario cuando el interés es «notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado». Por ejemplo, un contrato de tarjeta de revolving que cobre un interés que duplique el normal sería considerado usurario y, en consecuencia, ilegal. Esta es la condición más clara y que más fácilmente puedes distinguir.

Finalmente, es importante señalar que es tan importante mirar lo que figura en el contrato como lo que falta. Cualquier omisión que pueda ser dolosa también es relevante a la hora de reclamar dinero. Eso sí, ante cualquier duda, ha llegado el momento de buscar ayuda especializada.

3. Solicitar asistencia jurídica

Lo cierto es que la mayoría de las personas desconocen los recovecos de la legislación. Si la cantidad que se adeuda de forma ilícita es significativa, lo mejor es asesorarse con un especialista.

Los abogados especializados en derecho bancario son conocedores de las reclamaciones de tarjeta revolving. Esto es esencial porque, en poco tiempo, pueden comprobar dónde hay una cláusula abusiva para que el cliente ejerza sus derechos. Es importante recordar que hay jurisprudencia del Tribunal Supremo que considera que las tarjetas revolving son abusivas.

Lo cierto es que tener presente esta cuestión es fundamental. Un abogado indicará, no solo las posibilidades de ganar la reclamación sino, también, los costes y el recorrido. Antes de tomar cualquier decisión, es fundamental conocer esto.

Como principio general, si se desea reclamar con criterio, este paso es fundamental. Un particular raramente tendrá éxito en solitario ante la banca.

4. Presentar una demanda

Las opciones para recuperar el dinero de intereses abusivos son dos. En primer lugar, reclamar a través del servicio de arbitraje interno que tienen las entidades financieras. La segunda posibilidad es interponer una demanda por la vía judicial.

Los servicios de arbitraje internos raramente fallan a favor del cliente. Las entidades financieras solo se avienen a un acuerdo cuando tienen claro que van a perder y que, además, el coste del pleito no les va a compensar. Sin embargo, y aunque no sea útil para conseguir una solución, sí es conveniente realizar la reclamación por esta vía. De hecho, esto servirá para aportarlo como prueba cuando se presente una demanda.

La demanda judicial ha de reclamar la devolución íntegra de los intereses que se han pagado. Al considerarse nulo de pleno derecho, el contrato solo podría aceptar en la parte referida a la devolución del dinero que se ha prestado. En consecuencia, esta vía suele ser necesaria para poder recuperar lo que pertenece, aunque pueda ser la más larga.

La buena noticia es que, la mayoría de las veces, los juzgados fallan a favor de los demandantes. Esta práctica abusiva de algunas entidades financieras es un lugar común. Por lo tanto, lo más probable es que, en caso de reclamar por vía judicial, se consiga recuperar el dinero.

Conclusión

La posibilidad de reclamar intereses abusivos está ahí, pero conviene asesorarse correctamente para no perder tiempo y dinero. Le Morne proporciona todas las herramientas necesarias porque cuenta con un equipo de profesionales cualificados.

El despacho pone a su disposición una experiencia de más de 10 años y proporciona asesoramiento especializado y representación legal. La primera visita es gratuita, se ofrece un plan jurídico específico y facilidades de financiación. La firma ofrece atención personalizada en Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana y Región de Murcia.

Es posible contactar a través del teléfono 900 373 604, del formulario web o mediante nuestro servicio de consulta jurídica gratis en el momento. Contacte con nosotros.