Consecuencias de negarse a hacer el control de alcoholemia

Si le paran para hacer un control de alcoholemia, está obligado a realizar la prueba. En el caso de que se niegue, hay una serie de implicaciones legales.

¿Qué implica negarse al control de alcoholemia?

Ha habido una cierta polémica al respecto de la obligatoriedad o no de someterse al control de alcoholemia. Lo cierto es que con carácter general sí hay que hacerlo y son pocas las situaciones en las que sería discutible. Un conductor, por ejemplo, ha de hacerlo siempre.

La obligatoriedad de realizar la prueba de alcoholemia

En principio, conviene tener en cuenta que el artículo 21 del Reglamento de Circulación obliga a someterse a las pruebas. Lo que sucede es que en algunos casos hay vacíos legales y, de hecho, en los juicios de alcoholemia es habitual que se utilice este supuesto para invalidar el proceso. Por esta razón, recomendamos dejar el caso en manos de un abogado penalista desde el primer momento.

Hay algunos casos en los que también se puede requerir la prueba de alcoholemia al copiloto, aunque sin efectos penales. En los casos de accidentes, también se realizará a los peatones implicados.

La penalización por negarse a realizar la prueba de alcoholemia

Como principio general, la negativa a realizar el control de alcoholemia se rige por el artículo 383 del Código Penal. Esto implica, por ejemplo, que el conductor podría ser sancionado con penas de entre 6 meses y un año de prisión. Por lo tanto, es conveniente que la persona dé facilidades. No en vano, nos estamos refiriendo a un delito de desobediencia, que agrava las consecuencias de conducir bajo los efectos del alcohol. También aumentarán las penalizaciones que se aplican para recuperar la posibilidad de conducir.

Es importante decir que negarse a la prueba de alcoholemia es contraproducente si lo que se quiere es evitar una sanción. La penalización es mayor y, en consecuencia, no compensa a medio plazo.

Cómo se anulan las pruebas de alcoholemia

Las maniobras para anular el control de alcoholemia se centran más en los defectos de forma que en la negativa del conductor. Por ejemplo, si el control se ha realizado con aparatos no homologados o sin cumplir con los plazos, se podría anular el proceso. Conviene tener en cuenta este aspecto para que no haya ningún problema reseñable.

El consejo que le damos es que desde el primer momento contrate los servicios de un abogado penalista. De esta manera, sabrá cuáles son los márgenes en los que se mueve y las posibilidades.

Conclusión

Si ha tenido algún problema por alcoholemia, le recomendamos que contrate a un despacho especializado. No en vano, un profesional puede ayudar a evitar problemas embarazosos o gastos innecesarios. En los casos de alcoholemia, un buen asesoramiento puede ser decisivo para minimizar los daños.

Esto es, precisamente, lo que le podemos ofrecer en Le Morne Brabant. Contamos con un equipo de especialistas en juicios por alcoholemia que le pueden asesorar. Por lo tanto, le animamos a que nos contacte si ha dado positivo en un control de alcoholemia.

AÑADE TU COMENTARIO