¿Qué tipos de ERTE existen y cuándo se pueden aplicar?

El ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) es una fórmula que tienen las empresas para dar de baja temporalmente a sus trabajadores. El artículo explica qué tipos de ERTE existen y sus posibles aplicaciones.

Los distintos tipos de ERTE y supuestos de aplicación

La crisis sanitaria por el coronavirus ha disparado la presentación de ERTE. Este método, por regla general, se utiliza de forma ocasional y solo cuando una empresa con problemas ve opciones de solución.  La presentación masiva de ERTE está claramente relacionada con las medidas de confinamiento decretadas a partir de la declaración de Estado de Alarma.

Hay que señalar, sin embargo, que el ERTE está amparado por la legislación española. El artículo 47 del Estatuto de los Trabajadores (ET) reconoce esta posibilidad. Para ser más concretos, permite la posibilidad de suspender el contrato de trabajo o reducir el horario por causas económicas, técnicas, organizativas y de producción. Hay que señalar que se habla de suspensión, no de extinción, y por un tiempo determinado. La exigencia general es que estas causas sean de fuerza mayor.

Las medidas de confinamiento entrarían en los supuestos de ERTE por causas económicas, técnicas o de producción. La prohibición de salir de casa si no es para casos puntuales y la prohibición de la apertura de la mayoría de los comercios limitan las posibilidades de operativa de las empresas. Por otra parte, hay que recordar que algunas empresas solo pueden trabajar a medio rendimiento.

Lo normal es que los ERTE se pacten entre los trabajadores y el empresario. En el peor de los casos, el Ministerio de Trabajo puede intervenir si ve trazas de ilegalidad. Estos son los principales tipos de ERTE que hay:

ERTE de suspensión de contrato de trabajo

El ERTE de suspensión de contrato de trabajo es la alternativa que más se está utilizando. El motivo es claro, hay multitud de negocios que están cerrando por las medidas de confinamiento. Esto supone que, en la práctica, los trabajadores no pueden realizar su actividad ordinaria.

Los ERTE tienen que estar restringidos a un determinado tiempo. Hay que señalar que esta suspensión libera a la empresa del pago de cuotas a la Seguridad Social. Eso sí, es bueno señalar que los trabajadores siguen cobrando el 70 % de la base reguladora tomando como media los últimos 180 días. El objetivo de esta medida es asegurar la viabilidad de la compañía a medio y largo plazo. Por lo tanto, hay un ahorro empresarial y la recepción de la prestación para los trabajadores.

Eso sí, hay que señalar que el cobro del ERTE tiene un mínimo y un máximo. La cantidad mínima a cobrar es de 501,98 euros para quien no tenga hijos a su cargo y la máxima es de 1.411,83 euros para quien tenga dos o más hijos. En estos casos, se prescindirá del cálculo de la base reguladora.

Hay que señalar que un ERTE puede o no ser aprobado por la Administración. Por lo tanto, hay que señalar este aspecto porque, como regla general, es conveniente pactar,

ERTE de reducción de jornada laboral

Los ERTE de reducción de jornada laboral tienen una peculiaridad. Hay que tener en cuenta que, en estos casos, no se habla de un cierre de negocios. El confinamiento puede afectar en la reducción de jornada, cierto, pero no es lo más habitual.

Los ERTE, cuando se dan por este caso, tienen una serie de aspectos distintivos.  El más importante es que los trabajadores van a cobrar la prestación por desempleo solo en relación con las horas que dejen de trabajar. Esta situación está, también, concebida para casos específicos. Esto sucede, por ejemplo, en talleres que mantienen una actividad de servicios mínimos. En este caso, no tiene sentido pagar a todos los trabajadores por la jornada completa.

El cálculo de la prestación a cobrar por ERTE tomará como referencia lo que se indicó en el anterior apartado. Eso sí, la prestación se tiene que calcular de forma proporcional.

Un ERTE por reducción de jornada también tiene que ser aprobado por la Administración. Es bueno recordar que siempre tiene que estar motivado.

¿Qué empresas son susceptibles de aplicar los ERTE?

Los ERTE pueden aplicarse por multitud de empresas de varios sectores. Es conveniente destacar los más importantes para que no haya mayor problema.

En primer lugar, los ERTE se aplicarán en todos los comercios no esenciales. Más allá de los supermercados, farmacias, estancos o quioscos, el resto de los establecimientos de atención al público tienen la obligación de cerrar. Este es un motivo de causa mayor que justificaría, en principio, la aplicación de los distintos ERTE.

El segundo caso paradigmático, y de gran importancia en España, es el de la hostelería. Los bares, cafeterías, hoteles y restaurantes tienen la obligación de cerrar. El resultado es que, en este sector, también se aceptarán con normalidad los ERTE.

Finalmente, hay que hacer referencia a aquellas industrias que no produzcan bienes considerados esenciales. Hay que señalar que, en la práctica, la mayoría están abriendo por las numerosas excepciones que hay. Los productores de alimentos pueden funcionar, así como las industrias electrointensivas.

Conclusión

Los distintos tipos de ERTE pueden ser una medida de urgencia que permita que las empresas tengan futuro. Por supuesto, hay que tener en cuenta que esta decisión tiene que realizarse ante la Administración y ser aceptada. El Gobierno ha implementado unos plazos más rápidos para que se lleven a cabo.

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